miércoles, 28 de marzo de 2012

••• You wasn't there.

Publicado por Proximaati en 5:54 0 comentarios
¿Ves esta foto? Yo aquí, parada frente al mar.
Resulta que estaba ante aquella inmensidad, y empecé a tomar piedras, y con un poco de irá y con otro poco de tristeza, las arrojaba con violencia, para que pegaran contra las olas, para reclamarle al océano su infinitud que me hace notar la gran distancia que me separa de ti, por estar ahí y hacerme sentir tan pequeña, tan nada, tan lejana.
Estaba furiosa lanzando piedras, las tiraba con muchísima fuerza, como con ganas de que en una de esas, se soltara mi corazón y llegara medio volando y medio nadando, del otro lado, allí donde tú estás, allí donde tú esperaras.
Sin embargo, lo único que se soltó fue mi pulsera, aquella que tú un día me regalaste, ¿recuerdas? Con perlas y piedras turquesas. Se soltó y se rompió. Y lo vi como si fuera en cámara lenta, todas las pequeñas piezas flotando en el aire, y de pronto: plaf. Perdidos en la inmensidad. Desesperada, me puse a buscarlas, mas encontré sólo dos o tres perlas.
Y todo lo demás se hundió.
Y todo lo demás se olvidó.
Y me quedé con la muñeca desnuda mirando al mar.
Y no sé por qué, ni sé cómo, me di cuenta de que tú no estábas del otro lado. Que yo te mandé mi corazón hace tiempo y tú nunca lo recibiste... lo dejaste hundir. Lo olvidaste. Pues tú no me estabas esperando.
Y yo me quedé con el pecho desnudo mirando al mar...

sábado, 24 de marzo de 2012

••• Something is lost

Publicado por Proximaati en 5:19 0 comentarios
Como si hubiera perdido algo. Esa es la sensación que tengo ahora mismo.
Como si fueras solo un espejo de lo que algún día fuiste conmigo, cómo si estuvieras ahí pero sin poder mirarte a los ojos y encontrarte, como si alzara mi mano pero nunca llegara a tocarte. Como si caminara sola por la calle, en vez de contigo.
Y a veces, tu risa aparecía de la nada, atravesaba espejos, atravesaba sombras. E iluminaba todo, y me tocaba, y te sentía. Y quería besarte pero no encontré tus labios. Quizás sea porque olvidé donde están los míos.
Y de pronto me di cuenta de que me congelé teniendo un fuego al lado.

viernes, 16 de marzo de 2012

••• Box

Publicado por Proximaati en 22:33 0 comentarios
Como de costumbre, mi vida esta inundada de mudanzas. Hoy, realizando nuevamente otra de ellas, encontre una bolsita, y dentro de aquella bolsita una caja. Una caja que, sólo con verla, sentí que mi corazón latía con tanta fuerza que parecía que quería salir de mi pecho corriendo... quizás hasta sus brazos.
Y como siempre fui un poco masoquista, me se senté, puse nuestra canción, y reteniendo las lágrimas lo mejor que pude, empecé a abrirla. Fue como sambullirme a un mar de recuerdos. Había de todo allí: pétalos de rosas, billetes de autobús, entradas de cine, notas entre nosotros e infinitud de más cosas que sólo tienen un significado para ti y para mí.
Pero lo que más me llamó la atención de todo aquello fue que a cada cosa que iba agregando a la caja, le ponía fecha. A todo. Encontré una pequeña piedra envuelta en papel con una nota que decía: "Primer día de playa juntos", y luego, la fecha. Como si hubiera querido dejar constancia de cada cosa que hacíamos juntos, como si quisiera inmortalizar cada momento. Tantas cosas que no recordaba hasta volver a abrir aquella pequeña caja... y revivir el momento como si hubiese sido ayer. 
Quizás por eso algún día empecé a armarla. Porque sabía que algún día me faltarías, y en cambio asi, yo podría llevarte a donde sea que fuera. Porque ahí estas tú, estamos nosotros. Está todo el amor de una relación. Y no hay distancia, ni mudanza que pueda separarme de esto, de poder recordarte siempre que me de la gana, de que, cuando esté muerta en vida, cuando esté cansada de no sentir, pueda abrirla... y pueda volver a escuchar latir a mi corazón.

martes, 28 de febrero de 2012

••• Rain

Publicado por Proximaati en 4:33 0 comentarios

Parecen pequeñas gotitas de diamantes cayendo sobre el cielo. Me podría quedar horas parada enfrente a la ventana. Siempre me pareció curioso el efecto que nos provoca, como a unos los hipnotiza, como a otros los asusta. Yo adoro las tormentas. Cuanto más violenta y salvaje, mejor. Escuchar cómo gritan los truenos desde el cielo. Ver a los relámpagos brillar durante apenas unos segundos, y que al irse, todo se vuelva aun más oscuro. Me da la sensación de que se va a romper el mundo, y eso me gusta. Supongo que porque pienso que la lluvia se lo lleva todo, las preocupaciones, la tristeza, el estrés. Quedo con la mente vacía enfrente de la ventana.Y quizás, con un poco de suerte, la tormenta dure toda la noche, y las gotitas de diamantes se conviertan en piedrazos realmente grandes, y el cielo no pare de gritar, y el viento no paré de soplar, y desaparezca todo, todo, absolutamente todo, incluído tu recuerdo.

jueves, 26 de enero de 2012

••• I'm still remember...

Publicado por Proximaati en 4:59 1 comentarios
Fuiste todo para mí, absolutamente todo. Y mira si es así que año y medio despues, sigo aquí, dedicándote mis versos, cada palabra que sale de mis humildes manos. Y es que te echo de menos, y eso nunca se va, y empiezo a creer que nunca lo hará, que será algo con lo que siempre tendré que convivir, el echar de menos constantemente, el echarte de menos a todo rato. No puedo arrancarte con una espátula de mi corazón, pero si pudira...te juro que ya lo hubiera hecho. Pues tu sí pudiste. Recortaste un trozito de tu corazón donde yo estaba y lo mandaste lejos de ti. Y sobretodo, te curaste rápido. Yo tengo miles de arañazos de intentar arrancarte, y sin embargo, ahí sigues, latiendo con fuerza, lleno de sangre y lágrimas saladas. 
Es tan solo que... compartíamos todo, ¿recuerdas? Cada mínimo detalle de mi vida, tú lo sabías. Y no había problema de si fuera vergonzoso, humillante o demás, no tenía miedo de contartelo a ti. Tú lo sabías todo sobre mí y yo sabía todo sobre ti. Fuimos una misma persona durante el tiempo que estuvimos juntos. Y ahora, todo ha cambiado tanto, ahora es todo tan al revés, que me desespero al darme cuenta que no te conozco, que no sé quien eres, que ya no sé nada sobre ti. Y maldita sea, me preguntó donde quedaron aquellos momentos en los que me hacías el amor y me susurrabas al oído "me quedaría asi toda la vida", o cuando jugando grabamos un video en el que me prometías que me llevarías al altar algún día. Y por qué ahora sólo veo unos ojos vacíos que parecen no reconocerme en absoluto...

jueves, 8 de diciembre de 2011

••• December

Publicado por Proximaati en 4:16 1 comentarios
La misma historia de siempre, ya sé. Llega diciembre, llega el cambio de año y llega mi misma y estúpida promesa...: "este año, seré una Celeste distinta". ¿Y que creeís que pasa? Pues que sigo siendo la misma opaca Celeste de siempre. Y aquel brillo que espero que aparezca mágicamente con el cambio de año nunca llega, y aquellos esfuerzos que pongo en pasarme un pincel por encima y pintarme de color esmeralda, no funcionan. Porque no puedo cambiar lo que soy. Porque aspiro a ser algo completamente distinto a lo que yo soy sin darme cuenta de que si me acepto tal y como soy, que si me quiero tal y como soy... el brillo de mi interior fluirá por sí solo y me convertirá en la más brillante de las Celestes.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

••• Someone like you

Publicado por Proximaati en 5:27 1 comentarios
Y me sigo preguntando cuando encontraré a alguien como tú... no porque quiera a alguien como tú eras, sino porque quiero algo como lo que, juntos, éramos.

miércoles, 19 de octubre de 2011

••• The end, the beginning and then, nothing

Publicado por Proximaati en 4:39 2 comentarios
No sé bien como empezar a contar... nunca sé bien cómo empezar, siempre hago todo al revés, del final al comienzo y del comienzo a la nada, de lo complicado a lo sencillo y de lo  sencillo a la nada. Recuerdo que me confesaste aquello en un café medio vacío de una gran avenida. Yo jugaba con el azúcar, como siempre juego con lo más cercano que tengo a mis manos cuando estoy nerviosa y a cada palabra que pronunciabas yo rasgaba un poquito más el papel, y un poquito más, y un poquitito más... Me era imposible mirarte, eso sólo me traería más realidad, apestosa realidad que me alejaría de mis sueños. Para cuando el montoncito de diminutos papeles se transformó en una montañita tú me quitaste el azúcar y me pediste que te mirara. Lo hice, y como aun quedaban esperanzas en mí, como aun estaban degradándose las ilusiones técnicamente, aun estaban ahí... y te forcé una sonrisa, y te dije que todo estaba bien, y que todo seguiría como ahora. Que tus palabras no me lastimaron. ¿Y sabes qué? Sí que lo hicieron. Una vez que se esfumó de mí el último rastro de ilusión, sentí el dolor... tan rápido en llegar como lo que habrá tardado el camarero en tirar todos aquellos trocitos de papel que yo dejé ahí encima tras toda una tarde. Es así: llega la realidad y te aplasta. Y lloré, sí, lloré. No porque perdía lo que tenía (aunque de eso me di cuenta más tarde) sino por lo que no llegué a tener. Nos empezamos de golpe y nos dejamos olvidados todas pequeñas cosas que hacen que las cosas sean grandiosas. Y eso es lo que yo quería... las pequeñas cosas. Pero estaba tan ansiosa por encontrarlas y compartirlas con alguien que quise acortar camino. Y metiéndome por lo que yo creía que era un atajo terminé perdida sin llegar a mi destino. 
A veces hay que ir poco a poco. A veces, el ir más lento es la única manera de llegar a lo que queremos, y por lo tanto, es la manera más rápida.

domingo, 7 de agosto de 2011

••• I'm afraid

Publicado por Proximaati en 4:11 0 comentarios
A veces te alejas tanto de mi vida... que incluso pienso que no volverás a formar parte de ella. A veces, simplemente, desapareces. A veces tengo miedo de que no me recuerdes, a veces tengo miedo de no recordarte.
Tengo miedo de imaginar una vida sin ti a pesar de que la estoy viviendo.

miércoles, 20 de julio de 2011

••• Broken

Publicado por Proximaati en 20:49 1 comentarios
Que cómo estoy... nunca antes me había parado tanto para responder una simple pregunta. Pero es que no me lo esperaba en absoluto, son esas cosas que cuando las oyes no das crédito a tus oídos, que cuando las lees se te ponen los ojos como platos. Ahí estás, enfrente mío, después de tanto, preguntándome que cómo estoy, con una sonrisa que me hace preguntar si es fingida o si realmente te interesa. Sé que tú eres feliz... no porque tú me contaras sino porque es lo que he oído, que no te afectó mucho nuestra separación, que sonreías a los dos días y que has encontrado un nuevo amor. Un nuevo amor... tan pronto como me fui, vino la soledad dos días en tu vida y se volvió a marchar. Me pregunto si serás más feliz con ella. Me pregunto si la amas más a ella que lo que amabas a mí. Si estarás contento de que haya tenido que salir de tu vida para dar paso a "algo mejor"


Y ahí estás, preguntándome que cómo estoy, y hay tanto en mi mente, y hay aún más en mi corazón que abro la boca y pareciera que todo se atascara en mi garganta sin dejar pronunciar ni una palabra. Ni siquiera sé si contestarte. Podría echarte una mirada fría y dar la vuelta. Y olvidarte. Porque eso es lo que tú hiciste conmigo, ¿recuerdas? Simplemente un día dejaste de preguntarme cómo estaba, no te importaba. Me borraste de tu vida... me borraste. Pero a mí no me sale ser así... ¿recuerdas? yo te lo decía "yo no puedo olvidar y ya está, dejar a las personas atrás". Tú en cambio me decías "o todo o nada". Una de las tantas diferencias que teníamos.

Tengo miedo a responder porque no sé que es lo que quieres. No sé si quieres hacerme bien o si quieres hacerme mal. Siempre me pareció falso tu "ojalá que te vaya bien", no sé por qué, no me lo preguntes porque no lo sé. Son esas sensaciones que una tiene y que no sabe de donde proceden. Sé que me quisiste... eso lo sé. Lo que no sé es porqué después me pisoteaste. Y lo que no sé tampoco es por qué ahora me preguntas cómo estoy.
"Estoy bien"- Esa es la respuesta que le doy siempre a todo el mundo. Quizás debería decírtela a ti también... Pienso en ello, abro la boca, pero otra vez no sale nada. Porque no estoy bien, no, no lo estoy. Hace tiempo que lo llevo pensando... ¿y sabes cómo me siento? Rota. Igual que un jarrón hecho añicos... rota. El sentirse rota es una mezcla de sentimientos. Está la tristeza, el sentir que no tienes esa risa verdadera que inunda tu corazón. Está el dolor. Está la impotencia. Pero lo más importante de todo: esta la soledad. El no tener a nadie que junte pedacito por pedacito a aquel jarrón y te reconstruya. Pero hay una cosa más importante todavía: por un lado está que no haya nadie que te vuelva a armar, y por otro... que cuando aparezca alguien, y ponga sus manos sobre ti, tiembles y no puedas volver a ser ese jarrón firme que eras. Son tan solo pedazos... rotos. Rota.
Pero a ti no te diré que estoy rota, por orgullo supongo. Por simular el ser fuerte... aunque creo que tú me conoces demasiado bien como para saber que siempre fui débil. Además, nunca me importó llorar en tus brazos, ¿por qué ahora fingir algo que no soy? por qué no admitir que aún me duele un poco todo esto, y que de vez en cuando, te echo de menos. ¿Por qué? Que por qué... porque sé que nunca me dirás que tú también. Y si es que acaso lo haces, si es que acaso después de como me has evitado, después de las cosas que me has llegado a decir... me dijeras que tú también... me sonaría falso. Como tus "ojalá que te vaya bien". Falso, simplemente falso. Y ahora cada vez que alguien me dice "ojalá que te vaya bien" me molesta. No quiero que pase lo mismo con el "te echo de menos".
Todavía tengo que darte una respuesta a tú "¿cómo estás?".
Intento convencerme a mí misma de que tal vez, son solo inventos míos. Al fin y al cabo, es un simple "¿cómo estás?", no tiene porque haber nada malo detrás. Tan solo una persona que en una tarde de melancolía se acordó de mí... quizás haya encontrado una carta que le escribí tiempo atrás, quizás haya visto alguna foto nuestra juntos (si es que acaso conservó alguna...). Quizás no haya una mente retorcida preguntándome, quizás sea su corazón el que pregunta por mí.
Por eso sigo ahí. Por eso no me he dado media vuelta y sigo ahí. Porque sigues siendo tú. Quizás no seamos los mismos nosotros... pero yo sigo siendo yo. Y tú sigues siendo tú
"Estoy bien" es lo único que me sale decirte. Me trago todo el resto y te suelto esas dos palabras que ya por costumbre salen tras escuchar aquella pregunta. 
Sí, sí... ya lo sé. Suelto esas dos palabras y soy un jarrón roto. ¿Pero qué más da? Tú ya no eres quien puede reconstruirme.

Y desde  luego, tampoco te dejaré ser quien haga polvo mis pedazos.

miércoles, 28 de marzo de 2012

••• You wasn't there.

¿Ves esta foto? Yo aquí, parada frente al mar.
Resulta que estaba ante aquella inmensidad, y empecé a tomar piedras, y con un poco de irá y con otro poco de tristeza, las arrojaba con violencia, para que pegaran contra las olas, para reclamarle al océano su infinitud que me hace notar la gran distancia que me separa de ti, por estar ahí y hacerme sentir tan pequeña, tan nada, tan lejana.
Estaba furiosa lanzando piedras, las tiraba con muchísima fuerza, como con ganas de que en una de esas, se soltara mi corazón y llegara medio volando y medio nadando, del otro lado, allí donde tú estás, allí donde tú esperaras.
Sin embargo, lo único que se soltó fue mi pulsera, aquella que tú un día me regalaste, ¿recuerdas? Con perlas y piedras turquesas. Se soltó y se rompió. Y lo vi como si fuera en cámara lenta, todas las pequeñas piezas flotando en el aire, y de pronto: plaf. Perdidos en la inmensidad. Desesperada, me puse a buscarlas, mas encontré sólo dos o tres perlas.
Y todo lo demás se hundió.
Y todo lo demás se olvidó.
Y me quedé con la muñeca desnuda mirando al mar.
Y no sé por qué, ni sé cómo, me di cuenta de que tú no estábas del otro lado. Que yo te mandé mi corazón hace tiempo y tú nunca lo recibiste... lo dejaste hundir. Lo olvidaste. Pues tú no me estabas esperando.
Y yo me quedé con el pecho desnudo mirando al mar...

sábado, 24 de marzo de 2012

••• Something is lost

Como si hubiera perdido algo. Esa es la sensación que tengo ahora mismo.
Como si fueras solo un espejo de lo que algún día fuiste conmigo, cómo si estuvieras ahí pero sin poder mirarte a los ojos y encontrarte, como si alzara mi mano pero nunca llegara a tocarte. Como si caminara sola por la calle, en vez de contigo.
Y a veces, tu risa aparecía de la nada, atravesaba espejos, atravesaba sombras. E iluminaba todo, y me tocaba, y te sentía. Y quería besarte pero no encontré tus labios. Quizás sea porque olvidé donde están los míos.
Y de pronto me di cuenta de que me congelé teniendo un fuego al lado.

viernes, 16 de marzo de 2012

••• Box

Como de costumbre, mi vida esta inundada de mudanzas. Hoy, realizando nuevamente otra de ellas, encontre una bolsita, y dentro de aquella bolsita una caja. Una caja que, sólo con verla, sentí que mi corazón latía con tanta fuerza que parecía que quería salir de mi pecho corriendo... quizás hasta sus brazos.
Y como siempre fui un poco masoquista, me se senté, puse nuestra canción, y reteniendo las lágrimas lo mejor que pude, empecé a abrirla. Fue como sambullirme a un mar de recuerdos. Había de todo allí: pétalos de rosas, billetes de autobús, entradas de cine, notas entre nosotros e infinitud de más cosas que sólo tienen un significado para ti y para mí.
Pero lo que más me llamó la atención de todo aquello fue que a cada cosa que iba agregando a la caja, le ponía fecha. A todo. Encontré una pequeña piedra envuelta en papel con una nota que decía: "Primer día de playa juntos", y luego, la fecha. Como si hubiera querido dejar constancia de cada cosa que hacíamos juntos, como si quisiera inmortalizar cada momento. Tantas cosas que no recordaba hasta volver a abrir aquella pequeña caja... y revivir el momento como si hubiese sido ayer. 
Quizás por eso algún día empecé a armarla. Porque sabía que algún día me faltarías, y en cambio asi, yo podría llevarte a donde sea que fuera. Porque ahí estas tú, estamos nosotros. Está todo el amor de una relación. Y no hay distancia, ni mudanza que pueda separarme de esto, de poder recordarte siempre que me de la gana, de que, cuando esté muerta en vida, cuando esté cansada de no sentir, pueda abrirla... y pueda volver a escuchar latir a mi corazón.

martes, 28 de febrero de 2012

••• Rain


Parecen pequeñas gotitas de diamantes cayendo sobre el cielo. Me podría quedar horas parada enfrente a la ventana. Siempre me pareció curioso el efecto que nos provoca, como a unos los hipnotiza, como a otros los asusta. Yo adoro las tormentas. Cuanto más violenta y salvaje, mejor. Escuchar cómo gritan los truenos desde el cielo. Ver a los relámpagos brillar durante apenas unos segundos, y que al irse, todo se vuelva aun más oscuro. Me da la sensación de que se va a romper el mundo, y eso me gusta. Supongo que porque pienso que la lluvia se lo lleva todo, las preocupaciones, la tristeza, el estrés. Quedo con la mente vacía enfrente de la ventana.Y quizás, con un poco de suerte, la tormenta dure toda la noche, y las gotitas de diamantes se conviertan en piedrazos realmente grandes, y el cielo no pare de gritar, y el viento no paré de soplar, y desaparezca todo, todo, absolutamente todo, incluído tu recuerdo.

jueves, 26 de enero de 2012

••• I'm still remember...

Fuiste todo para mí, absolutamente todo. Y mira si es así que año y medio despues, sigo aquí, dedicándote mis versos, cada palabra que sale de mis humildes manos. Y es que te echo de menos, y eso nunca se va, y empiezo a creer que nunca lo hará, que será algo con lo que siempre tendré que convivir, el echar de menos constantemente, el echarte de menos a todo rato. No puedo arrancarte con una espátula de mi corazón, pero si pudira...te juro que ya lo hubiera hecho. Pues tu sí pudiste. Recortaste un trozito de tu corazón donde yo estaba y lo mandaste lejos de ti. Y sobretodo, te curaste rápido. Yo tengo miles de arañazos de intentar arrancarte, y sin embargo, ahí sigues, latiendo con fuerza, lleno de sangre y lágrimas saladas. 
Es tan solo que... compartíamos todo, ¿recuerdas? Cada mínimo detalle de mi vida, tú lo sabías. Y no había problema de si fuera vergonzoso, humillante o demás, no tenía miedo de contartelo a ti. Tú lo sabías todo sobre mí y yo sabía todo sobre ti. Fuimos una misma persona durante el tiempo que estuvimos juntos. Y ahora, todo ha cambiado tanto, ahora es todo tan al revés, que me desespero al darme cuenta que no te conozco, que no sé quien eres, que ya no sé nada sobre ti. Y maldita sea, me preguntó donde quedaron aquellos momentos en los que me hacías el amor y me susurrabas al oído "me quedaría asi toda la vida", o cuando jugando grabamos un video en el que me prometías que me llevarías al altar algún día. Y por qué ahora sólo veo unos ojos vacíos que parecen no reconocerme en absoluto...

jueves, 8 de diciembre de 2011

••• December

La misma historia de siempre, ya sé. Llega diciembre, llega el cambio de año y llega mi misma y estúpida promesa...: "este año, seré una Celeste distinta". ¿Y que creeís que pasa? Pues que sigo siendo la misma opaca Celeste de siempre. Y aquel brillo que espero que aparezca mágicamente con el cambio de año nunca llega, y aquellos esfuerzos que pongo en pasarme un pincel por encima y pintarme de color esmeralda, no funcionan. Porque no puedo cambiar lo que soy. Porque aspiro a ser algo completamente distinto a lo que yo soy sin darme cuenta de que si me acepto tal y como soy, que si me quiero tal y como soy... el brillo de mi interior fluirá por sí solo y me convertirá en la más brillante de las Celestes.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

••• Someone like you

Y me sigo preguntando cuando encontraré a alguien como tú... no porque quiera a alguien como tú eras, sino porque quiero algo como lo que, juntos, éramos.

miércoles, 19 de octubre de 2011

••• The end, the beginning and then, nothing

No sé bien como empezar a contar... nunca sé bien cómo empezar, siempre hago todo al revés, del final al comienzo y del comienzo a la nada, de lo complicado a lo sencillo y de lo  sencillo a la nada. Recuerdo que me confesaste aquello en un café medio vacío de una gran avenida. Yo jugaba con el azúcar, como siempre juego con lo más cercano que tengo a mis manos cuando estoy nerviosa y a cada palabra que pronunciabas yo rasgaba un poquito más el papel, y un poquito más, y un poquitito más... Me era imposible mirarte, eso sólo me traería más realidad, apestosa realidad que me alejaría de mis sueños. Para cuando el montoncito de diminutos papeles se transformó en una montañita tú me quitaste el azúcar y me pediste que te mirara. Lo hice, y como aun quedaban esperanzas en mí, como aun estaban degradándose las ilusiones técnicamente, aun estaban ahí... y te forcé una sonrisa, y te dije que todo estaba bien, y que todo seguiría como ahora. Que tus palabras no me lastimaron. ¿Y sabes qué? Sí que lo hicieron. Una vez que se esfumó de mí el último rastro de ilusión, sentí el dolor... tan rápido en llegar como lo que habrá tardado el camarero en tirar todos aquellos trocitos de papel que yo dejé ahí encima tras toda una tarde. Es así: llega la realidad y te aplasta. Y lloré, sí, lloré. No porque perdía lo que tenía (aunque de eso me di cuenta más tarde) sino por lo que no llegué a tener. Nos empezamos de golpe y nos dejamos olvidados todas pequeñas cosas que hacen que las cosas sean grandiosas. Y eso es lo que yo quería... las pequeñas cosas. Pero estaba tan ansiosa por encontrarlas y compartirlas con alguien que quise acortar camino. Y metiéndome por lo que yo creía que era un atajo terminé perdida sin llegar a mi destino. 
A veces hay que ir poco a poco. A veces, el ir más lento es la única manera de llegar a lo que queremos, y por lo tanto, es la manera más rápida.

domingo, 7 de agosto de 2011

••• I'm afraid

A veces te alejas tanto de mi vida... que incluso pienso que no volverás a formar parte de ella. A veces, simplemente, desapareces. A veces tengo miedo de que no me recuerdes, a veces tengo miedo de no recordarte.
Tengo miedo de imaginar una vida sin ti a pesar de que la estoy viviendo.

miércoles, 20 de julio de 2011

••• Broken

Que cómo estoy... nunca antes me había parado tanto para responder una simple pregunta. Pero es que no me lo esperaba en absoluto, son esas cosas que cuando las oyes no das crédito a tus oídos, que cuando las lees se te ponen los ojos como platos. Ahí estás, enfrente mío, después de tanto, preguntándome que cómo estoy, con una sonrisa que me hace preguntar si es fingida o si realmente te interesa. Sé que tú eres feliz... no porque tú me contaras sino porque es lo que he oído, que no te afectó mucho nuestra separación, que sonreías a los dos días y que has encontrado un nuevo amor. Un nuevo amor... tan pronto como me fui, vino la soledad dos días en tu vida y se volvió a marchar. Me pregunto si serás más feliz con ella. Me pregunto si la amas más a ella que lo que amabas a mí. Si estarás contento de que haya tenido que salir de tu vida para dar paso a "algo mejor"


Y ahí estás, preguntándome que cómo estoy, y hay tanto en mi mente, y hay aún más en mi corazón que abro la boca y pareciera que todo se atascara en mi garganta sin dejar pronunciar ni una palabra. Ni siquiera sé si contestarte. Podría echarte una mirada fría y dar la vuelta. Y olvidarte. Porque eso es lo que tú hiciste conmigo, ¿recuerdas? Simplemente un día dejaste de preguntarme cómo estaba, no te importaba. Me borraste de tu vida... me borraste. Pero a mí no me sale ser así... ¿recuerdas? yo te lo decía "yo no puedo olvidar y ya está, dejar a las personas atrás". Tú en cambio me decías "o todo o nada". Una de las tantas diferencias que teníamos.

Tengo miedo a responder porque no sé que es lo que quieres. No sé si quieres hacerme bien o si quieres hacerme mal. Siempre me pareció falso tu "ojalá que te vaya bien", no sé por qué, no me lo preguntes porque no lo sé. Son esas sensaciones que una tiene y que no sabe de donde proceden. Sé que me quisiste... eso lo sé. Lo que no sé es porqué después me pisoteaste. Y lo que no sé tampoco es por qué ahora me preguntas cómo estoy.
"Estoy bien"- Esa es la respuesta que le doy siempre a todo el mundo. Quizás debería decírtela a ti también... Pienso en ello, abro la boca, pero otra vez no sale nada. Porque no estoy bien, no, no lo estoy. Hace tiempo que lo llevo pensando... ¿y sabes cómo me siento? Rota. Igual que un jarrón hecho añicos... rota. El sentirse rota es una mezcla de sentimientos. Está la tristeza, el sentir que no tienes esa risa verdadera que inunda tu corazón. Está el dolor. Está la impotencia. Pero lo más importante de todo: esta la soledad. El no tener a nadie que junte pedacito por pedacito a aquel jarrón y te reconstruya. Pero hay una cosa más importante todavía: por un lado está que no haya nadie que te vuelva a armar, y por otro... que cuando aparezca alguien, y ponga sus manos sobre ti, tiembles y no puedas volver a ser ese jarrón firme que eras. Son tan solo pedazos... rotos. Rota.
Pero a ti no te diré que estoy rota, por orgullo supongo. Por simular el ser fuerte... aunque creo que tú me conoces demasiado bien como para saber que siempre fui débil. Además, nunca me importó llorar en tus brazos, ¿por qué ahora fingir algo que no soy? por qué no admitir que aún me duele un poco todo esto, y que de vez en cuando, te echo de menos. ¿Por qué? Que por qué... porque sé que nunca me dirás que tú también. Y si es que acaso lo haces, si es que acaso después de como me has evitado, después de las cosas que me has llegado a decir... me dijeras que tú también... me sonaría falso. Como tus "ojalá que te vaya bien". Falso, simplemente falso. Y ahora cada vez que alguien me dice "ojalá que te vaya bien" me molesta. No quiero que pase lo mismo con el "te echo de menos".
Todavía tengo que darte una respuesta a tú "¿cómo estás?".
Intento convencerme a mí misma de que tal vez, son solo inventos míos. Al fin y al cabo, es un simple "¿cómo estás?", no tiene porque haber nada malo detrás. Tan solo una persona que en una tarde de melancolía se acordó de mí... quizás haya encontrado una carta que le escribí tiempo atrás, quizás haya visto alguna foto nuestra juntos (si es que acaso conservó alguna...). Quizás no haya una mente retorcida preguntándome, quizás sea su corazón el que pregunta por mí.
Por eso sigo ahí. Por eso no me he dado media vuelta y sigo ahí. Porque sigues siendo tú. Quizás no seamos los mismos nosotros... pero yo sigo siendo yo. Y tú sigues siendo tú
"Estoy bien" es lo único que me sale decirte. Me trago todo el resto y te suelto esas dos palabras que ya por costumbre salen tras escuchar aquella pregunta. 
Sí, sí... ya lo sé. Suelto esas dos palabras y soy un jarrón roto. ¿Pero qué más da? Tú ya no eres quien puede reconstruirme.

Y desde  luego, tampoco te dejaré ser quien haga polvo mis pedazos.
 

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