jueves, 30 de julio de 2009

••• Always remember

Publicado por Proximaati en 18:02
Reacciones: 
0 comentarios

Siempre recordaré la manera en la que luchaste para conocerme. Meses te costó. Un poco más de medio año. Yo te evitaba, no porque no quisiera verte sino porque tenia miedo. Siempre te decía que tenía que estudiar y cuando me decidía y te decía que sí a quedar, a último momento te llegaba un mensaje diciendo que me había surgido otra cosa y que lo sentía. No era cobardía. Era un poco de inseguridad. Bueno, está bien... era mucha inseguridad. Pero tenías que comprender que no te conocía de nada, también estaba la posibilidad de que fueras un asesino, un violador o alguna otra clase de psicópata. Claro que dentro de mí, cuando veía tus fotos, sabía que no lo eras. También estaba la cuestión de que tenías novia... y yo sabía que si te conocía había una alta probabilidad de terminar besándote. Y no me preguntes por qué, pero lo sabía.
Siempre recordaré también el primer día que nos vimos. Más aun, siempre recordaré tu cara en el primer momento en el que nos vimos. Estabas radiante, con una sonrisa de oreja a oreja, como si no te creyeras que al final ahí estaba yo de carne y hueso sentada en tu coche. Recuerdo que me dijiste apenas cuatro cosas antes de arrancar el coche y yo ya pensé "¡que simpático!".
Recordaré toda mi vida nuestro primer beso. Como si fuera el primero de toda mi vida. Ahí, tirados en la playa con nuestros cuerpos cocinandose al sol. Pasabas tu mirada rápida de mis labios a mis ojos, como avisándome de lo que ibas a hacer por si quería huir o que diera una señal diciendote que adelante. Yo no me moví. Y cuando te acercaste más aun te respondí sin pensar en lo que estabamos haciendo. Y me dio igual.
También recuerdo que cuando estabas tirado boca arriba tomando sol con los ojos cerrados yo te miraba. Te miraba y pensaba qué buscabas en mí. No entendí nunca esas ganas que tuviste de conocerme. Como si yo fuera alguien especial, como si fuera alguien realmente valiosa. Mientras contaba las diminutas gotitas de agua que había sobre tu pecho, y con miedo a que me mires de pronto, reflexionaba sobre todo eso.
Podría seguir diciendo "siempre recordaré", pero lo cierto es que recordaré todo. Cada segundo a tu lado. No he olvidado ni una de las palabras que me has dedicado. Ni una de las sonrisas. Ni una de las miradas... sobre todo esa que tenés cuando me mirás los labios como si quisieras arrancármelos de un mordisco. Ni una de las caricias, ni una de las despedidas.
No olvidaré cuando me dijiste que casi dabas por perdido que yo te iba a dejar conocerme. Te juro que parecía que no eras vos el que hablabas (comiendote un helado) cuando me lo decías... sino tu corazón. Eran palabras tan sinceras... pero me dijiste que sabías que te iba a dar una oportunidad el día que te mandé el mensaje antes de irme a París. Yo sonreí con vos cuando me lo dijiste. Porque cuando te mandé ese mensaje fue cuando yo también supe que te iba a dar la oportunidad. No sé que es lo que me impulsó a conocerte. No sé si te tendría que haber conocido antes o no. Sólo sé que no me arrepiento.
Y no sé ahora que pasará, y tengo miedo de nuevo. Porque ahora sé que me importás.

domingo, 12 de julio de 2009

••• words

Publicado por Proximaati en 20:41
Reacciones: 
1 comentarios

Escribir es algo maravilloso. Puedes combinarlas de tantas maneras y expresar tanto con ellas... Puedes llorar mientras las escribes, y también puedes hacer llorar a alguien cuando las lee. O por el contrario, puedes reirte y hacer reir. A veces, algunas palabras te cambian la vida. A veces, te ayudan a tomar una decisión.

Por ello empecé a escribir, porque leía textos que cambiaron mi vida. Y decidí hacer lo mismo. Sé que no soy una gran escritora, nunca se me dio muy bien expresarme. Pero sé que me siento bien haciendolo, y cada día me enamoro más de las palabras.
Y ojalá siga haciendolo toda mi vida. Y que no me lo impida nada, ni siquiera la falta de tiempo para tomar un boli y un papel y contarle como me siento ese día.

jueves, 2 de julio de 2009

••• blured emotions

Publicado por Proximaati en 19:24
Reacciones: 
0 comentarios
- Por lo que he podido ver de ti... eres de las que se calla cosas que en verdad desearía soltar. Eres de las que, quizá, en algún momento evita una mirada en el momento en el que más hay que retenerla.
En un día supiste de mí mas que mucha gente.
Y sí, sabés por qué no puedo retenerte la mirada? Porque creo que a mí no me pertenece, le pertenece a ella. Y aunque me digas, no puedo evitar no sentirme en parte culpable. Y sí, me callo muchas pero que muchas cosas. No puedo decirte cuánto me importás, porque no tiene sentido alguno. Esto es algo fugaz, no vamos a ninguna parte...

jueves, 30 de julio de 2009

••• Always remember


Siempre recordaré la manera en la que luchaste para conocerme. Meses te costó. Un poco más de medio año. Yo te evitaba, no porque no quisiera verte sino porque tenia miedo. Siempre te decía que tenía que estudiar y cuando me decidía y te decía que sí a quedar, a último momento te llegaba un mensaje diciendo que me había surgido otra cosa y que lo sentía. No era cobardía. Era un poco de inseguridad. Bueno, está bien... era mucha inseguridad. Pero tenías que comprender que no te conocía de nada, también estaba la posibilidad de que fueras un asesino, un violador o alguna otra clase de psicópata. Claro que dentro de mí, cuando veía tus fotos, sabía que no lo eras. También estaba la cuestión de que tenías novia... y yo sabía que si te conocía había una alta probabilidad de terminar besándote. Y no me preguntes por qué, pero lo sabía.
Siempre recordaré también el primer día que nos vimos. Más aun, siempre recordaré tu cara en el primer momento en el que nos vimos. Estabas radiante, con una sonrisa de oreja a oreja, como si no te creyeras que al final ahí estaba yo de carne y hueso sentada en tu coche. Recuerdo que me dijiste apenas cuatro cosas antes de arrancar el coche y yo ya pensé "¡que simpático!".
Recordaré toda mi vida nuestro primer beso. Como si fuera el primero de toda mi vida. Ahí, tirados en la playa con nuestros cuerpos cocinandose al sol. Pasabas tu mirada rápida de mis labios a mis ojos, como avisándome de lo que ibas a hacer por si quería huir o que diera una señal diciendote que adelante. Yo no me moví. Y cuando te acercaste más aun te respondí sin pensar en lo que estabamos haciendo. Y me dio igual.
También recuerdo que cuando estabas tirado boca arriba tomando sol con los ojos cerrados yo te miraba. Te miraba y pensaba qué buscabas en mí. No entendí nunca esas ganas que tuviste de conocerme. Como si yo fuera alguien especial, como si fuera alguien realmente valiosa. Mientras contaba las diminutas gotitas de agua que había sobre tu pecho, y con miedo a que me mires de pronto, reflexionaba sobre todo eso.
Podría seguir diciendo "siempre recordaré", pero lo cierto es que recordaré todo. Cada segundo a tu lado. No he olvidado ni una de las palabras que me has dedicado. Ni una de las sonrisas. Ni una de las miradas... sobre todo esa que tenés cuando me mirás los labios como si quisieras arrancármelos de un mordisco. Ni una de las caricias, ni una de las despedidas.
No olvidaré cuando me dijiste que casi dabas por perdido que yo te iba a dejar conocerme. Te juro que parecía que no eras vos el que hablabas (comiendote un helado) cuando me lo decías... sino tu corazón. Eran palabras tan sinceras... pero me dijiste que sabías que te iba a dar una oportunidad el día que te mandé el mensaje antes de irme a París. Yo sonreí con vos cuando me lo dijiste. Porque cuando te mandé ese mensaje fue cuando yo también supe que te iba a dar la oportunidad. No sé que es lo que me impulsó a conocerte. No sé si te tendría que haber conocido antes o no. Sólo sé que no me arrepiento.
Y no sé ahora que pasará, y tengo miedo de nuevo. Porque ahora sé que me importás.

domingo, 12 de julio de 2009

••• words


Escribir es algo maravilloso. Puedes combinarlas de tantas maneras y expresar tanto con ellas... Puedes llorar mientras las escribes, y también puedes hacer llorar a alguien cuando las lee. O por el contrario, puedes reirte y hacer reir. A veces, algunas palabras te cambian la vida. A veces, te ayudan a tomar una decisión.

Por ello empecé a escribir, porque leía textos que cambiaron mi vida. Y decidí hacer lo mismo. Sé que no soy una gran escritora, nunca se me dio muy bien expresarme. Pero sé que me siento bien haciendolo, y cada día me enamoro más de las palabras.
Y ojalá siga haciendolo toda mi vida. Y que no me lo impida nada, ni siquiera la falta de tiempo para tomar un boli y un papel y contarle como me siento ese día.

jueves, 2 de julio de 2009

••• blured emotions

- Por lo que he podido ver de ti... eres de las que se calla cosas que en verdad desearía soltar. Eres de las que, quizá, en algún momento evita una mirada en el momento en el que más hay que retenerla.
En un día supiste de mí mas que mucha gente.
Y sí, sabés por qué no puedo retenerte la mirada? Porque creo que a mí no me pertenece, le pertenece a ella. Y aunque me digas, no puedo evitar no sentirme en parte culpable. Y sí, me callo muchas pero que muchas cosas. No puedo decirte cuánto me importás, porque no tiene sentido alguno. Esto es algo fugaz, no vamos a ninguna parte...
 

PROXIMA A TI Copyright © 2012 Design by Antonia Sundrani Vinte e poucos